Panamá, 15 de julio de 2026. La logística panameña debe dejar atrás la visión de un país de tránsito para consolidarse como un centro regional de servicios, manufactura intermedia, transformación y valor agregado. Ese fue uno de los principales mensajes planteados por Danilo Bustamante durante su discurso al asumir la presidencia del Consejo Empresarial Logístico (COEL).
Bustamante afirmó que el nuevo contexto geopolítico y la reorganización de las cadenas de suministro representan una oportunidad para que Panamá fortalezca su posición como nodo global de conectividad, aprovechando su infraestructura y su capacidad para atender la demanda regional.
Según explicó, el ingreso de Panamá al Mercosur y su posición como enlace entre los mercados de Centroamérica, el Caribe y Suramérica amplían las oportunidades para ofrecer una plataforma regional de servicios logísticos y de abastecimiento, apoyada en la conectividad multimodal y en la red de acuerdos comerciales que mantiene el país.
El dirigente sostuvo que Panamá debe evolucionar hacia un modelo basado en la atracción de proveedores, el desarrollo de manufactura intermedia, procesos de transformación, generación de valor agregado y estrategias de nearshoring, respaldado por tiempos operativos competitivos y una infraestructura logística integrada.
Como parte de esa visión, destacó las fortalezas de la plataforma logística nacional, integrada por más de 180 rutas marítimas, cinco terminales portuarias, un ferrocarril transoceánico, conexiones terrestres con Centroamérica, operaciones de carga aérea, zonas francas y un centro financiero internacional, elementos que —a su juicio— permiten consolidar la posición de Panamá como hub logístico regional.
No obstante, Bustamante advirtió que el país aún enfrenta retos estructurales que limitan su competitividad. Entre ellos mencionó la necesidad de mejorar la conectividad terrestre, particularmente en la avenida Randolph, fortalecer la integración logística nacional y desarrollar infraestructura que permita una mayor articulación entre los distintos componentes de la plataforma multimodal.
Asimismo, señaló que el desarrollo del talento humano debe convertirse en una prioridad estratégica. En ese sentido, destacó los programas de formación dual impulsados junto con INADEH y las iniciativas que se desarrollan con ITSE para responder a la creciente demanda de personal calificado en los puertos y el sector logístico.
Bustamante concluyó que la Estrategia Logística Nacional hacia 2030 requiere una actualización que incorpore temas pendientes como gobernanza, digitalización, conectividad e infraestructura, mediante un trabajo coordinado entre el sector público y privado para fortalecer la competitividad de la plataforma logística panameña.

