Panamá, 14 de agosto de 2026. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) advirtió que existe un 69% de probabilidad de que el actual fenómeno de El Niño alcance una magnitud histórica entre octubre y diciembre de 2026, superando la intensidad de los eventos registrados por la entidad desde 1950.
Además, NOAA señala que existe más de un 90% de posibilidades de que El Niño alcance la categoría de “muy fuerte” durante el otoño e invierno 2026-2027 del hemisferio norte, mientras prevé que el fenómeno continúe fortaleciéndose hacia finales de este año.
La entidad señaló, además, que existe un 97% de probabilidad de que el fenómeno de El Niño persista hasta comienzos de la primavera boreal de 2027, aproximadamente hasta el trimestre febrero-abril.
El nuevo escenario climático cobra especial relevancia para Panamá, donde el Canal y los principales operadores portuarios ya han comenzado a prepararse ante la posibilidad de que una disminución de las lluvias genere nuevas restricciones operativas durante los próximos meses.
Durante el Foro Panorama Marítimo y Logístico 2026, celebrado el pasado 6 de agosto, Ilya Espino de Marotta, administradora electa del Canal de Panamá, explicó que la vía interoceánica está siguiendo desde temprano el comportamiento de las lluvias con el objetivo de reducir al mínimo el impacto sobre la industria.
Espino de Marotta señaló que las restricciones de calado anunciadas desde julio responden precisamente a la necesidad de prepararse para la próxima estación seca, en momentos en que las precipitaciones se mantienen por debajo de los niveles esperados. De acuerdo con la ejecutiva, junio cerró con lluvias un 17% por debajo del promedio, mientras la ACP mantiene un monitoreo permanente de las condiciones hasta diciembre.
Por el momento, el Canal apunta a evitar una reducción en el número de tránsitos. Sin embargo, la administración reconoce que, si las condiciones hídricas se deterioran, podrían adoptarse medidas similares a las implementadas durante la sequía de 2023.
Entre los escenarios evaluados se encuentra llevar el calado de los buques neopanamax hasta 44 pies durante el verano de 2027, nivel que la administración considera como el mínimo para mantener competitiva la ruta. Espino de Marotta recordó que durante la crisis hídrica de 2023 la ACP llegó a anunciar una reducción progresiva de los tránsitos, aunque las medidas de ahorro de agua permitieron posteriormente limitar el impacto.
La administradora electa ha reiterado que la resiliencia climática constituye uno de los principales desafíos del Canal de Panamá, mientras el proyecto de Río Indio se mantiene como la principal solución estructural para fortalecer la seguridad hídrica de la vía en el largo plazo.
Puertos se preparan para responder
El sistema portuario panameño también se prepara para asumir un papel estratégico en caso de que nuevas restricciones de calado o tránsito obliguen a las navieras a modificar sus operaciones.
Durante el panel “Más allá del Canal: el papel estratégico de los puertos frente a El Niño”, realizado en el Foro Panorama Marítimo y Logístico 2026, representantes de PSA Panamá, Colon Container Terminal (CCT) y SSA Marine MIT analizaron la capacidad del sistema para responder a un eventual aumento de los movimientos de carga.
Ante restricciones en el Canal, los puertos pueden desempeñar un papel clave mediante operaciones de descarga, transbordo, consolidación y redistribución de carga entre ambos litorales, apoyándose también en la conectividad terrestre del país.
La experiencia de la sequía de 2023 mostró que las restricciones en el Canal pueden aumentar la demanda sobre los puertos y el sistema de transporte terrestre panameño, particularmente cuando las navieras recurren a operaciones de descarga y traslado de contenedores entre el Pacífico y el Atlántico.
Con un El Niño que NOAA considera ahora con altas probabilidades de alcanzar una intensidad muy fuerte —e incluso histórica— hacia finales de 2026, la capacidad de anticipación y coordinación entre el Canal, los puertos, el transporte terrestre y las navieras volverá a ser determinante para mantener la confiabilidad del hub logístico panameño.

