Panamá, 7 de abril de 2026. La rentabilidad del transporte marítimo de contenedores parece haber entrado en una fase de estabilización tras el fuerte ajuste posterior al auge extraordinario de la pandemia. De acuerdo con el más reciente análisis del Sunday Spotlight de Sea-Intelligence, los principales indicadores financieros del sector se han asentado en niveles comparables a los observados a comienzos de la década de 2010, manteniéndose claramente por encima de los mínimos registrados a finales de esa misma década.
El estudio muestra que, aunque las utilidades operativas del sector se redujeron de forma significativa frente a 2024, la industria evitó una caída abrupta y logró un “aterrizaje suave”. Las principales navieras reportaron un EBIT combinado de $ 15.4 mil millones en 2025, muy por debajo del año anterior, pero aún superior a los niveles previos a la pandemia.
El ajuste también se reflejó en el EBIT por TEU, que registró descensos interanuales generalizados. Sin embargo, para varias compañías el desempeño de 2025 continúa superando los márgenes históricos previos a la pandemia, lo que refuerza la idea de que el mercado no ha regresado a los niveles más deprimidos del pasado.
Entre las navieras con mayores márgenes por TEU se ubicaron ZIM, HMM, OOCL y COSCO, todas con resultados superiores a cualquier año del período 2010-2019. En contraste, operadores como Hapag-Lloyd y Maersk muestran márgenes más cercanos a sus promedios históricos de esa década, reflejando una normalización progresiva del mercado.
En conjunto, los datos apuntan a una industria que deja atrás los beneficios extraordinarios del ciclo 2021-2022, pero que mantiene una rentabilidad estructuralmente más sólida que la observada antes de la pandemia. Esta estabilización sugiere un entorno operativo más predecible para las navieras, aunque todavía sujeto a la volatilidad derivada de la capacidad, la demanda y los riesgos geopolíticos que continúan influyendo en el mercado marítimo global.

