Panamá, 20 de julio de 2026. Maersk anunció una importante reconfiguración de su red transpacífica entre Asia y América Latina mediante la actualización de los servicios AC1 y AC2, una estrategia que busca fortalecer la conectividad regional, mejorar la cobertura de sus servicios y aumentar la flexibilidad operativa a través de su modelo Modular Network.
Como parte de los cambios, la naviera modificará la rotación del servicio AC1, que conectará Shanghái, Yokohama, Manzanillo, Lázaro Cárdenas, Buenaventura y Balboa, consolidando al puerto panameño como el último punto de escala antes del retorno hacia Asia. El servicio semanal iniciará con el viaje 633E, cuya salida desde Shanghái está programada para el 20 de agosto de 2026.
La nueva configuración reemplaza la rotación anterior, incorporando dos escalas en México y eliminando Posorja (Ecuador), con el objetivo de ampliar la cobertura comercial y ofrecer mayores alternativas de conexión entre Asia, México, Colombia y Panamá.
AC2 se enfocará en México
Paralelamente, Maersk anunció una nueva configuración para el servicio AC2, que operará entre Ningbo, Tanshan, Busan, Lázaro Cárdenas y Manzanillo, con inicio previsto para el 11 de agosto de 2026.
A diferencia del AC1, este servicio dejará de extenderse directamente hacia Sudamérica. En su lugar, la compañía implementará un «West Coast Shuttle», un servicio alimentador que conectará Lázaro Cárdenas con diversos puertos de la costa oeste sudamericana.
Una red más modular
Según Maersk, ambos cambios responden a la evolución de su estrategia de Modular Network, un modelo que separa los servicios oceánicos principales de los servicios regionales de distribución.
Bajo este esquema, los buques de larga distancia realizan menos escalas y transfieren la carga a servicios alimentadores especializados, lo que permite mejorar la puntualidad de los itinerarios, optimizar la utilización de la flota y ofrecer mayor flexibilidad para responder a cambios en la demanda o a episodios de congestión portuaria.
Balboa mantiene su relevancia
Para Panamá, la actualización representa una señal positiva, ya que Balboa permanece integrado dentro del servicio principal AC1, reforzando su papel como plataforma de transbordo para la redistribución de carga hacia Centroamérica y la costa oeste de Sudamérica.
La reorganización también evidencia la creciente importancia de México dentro de la estrategia transpacífica de Maersk, al incorporar dos puertos mexicanos en el AC1 y convertir al AC2 en un servicio dedicado al mercado mexicano, apoyado por un shuttle regional para atender Sudamérica.

