Panamá, 20 de abril de 2026. El impacto del cierre del Estrecho de Ormuz sobre el mercado global de contenedores comienza a disiparse, de acuerdo con el más reciente informe semanal de la consultora Linerlytica.
Las tarifas de flete han empezado a estabilizarse, con descensos en varias rutas clave tras haber alcanzado máximos recientes. Según el análisis, la capacidad disponible y la oferta de equipos continúan siendo suficientes para atender la demanda actual, lo que ha contribuido a moderar las presiones sobre el mercado.
Tarifas se ajustan en Asia-Europa
En la ruta Asia–Europa, las tarifas spot muestran señales de corrección a la baja, acompañadas de una disminución en los niveles de utilización de capacidad. Este ajuste refleja un entorno más equilibrado entre oferta y demanda tras las disrupciones iniciales provocadas por la crisis en el Golfo Pérsico.
No obstante, el mercado de fletamento continúa mostrando firmeza. Las tarifas de alquiler de buques siguen al alza, impulsadas por la búsqueda activa de tonelaje adicional por parte de varias navieras, particularmente en rutas vinculadas a Oriente Medio.
Bloqueo a puertos iraníes tiene impacto limitado
Por otro lado, Linerlytica indicó que el bloqueo estadounidense a puertos iraníes ha tenido hasta ahora un impacto limitado en las operaciones marítimas. Al menos siete buques vinculados a Irán lograron eludir las restricciones en la última semana, evidenciando la capacidad de adaptación del sector ante medidas restrictivas.
Disminuye número de buques varados en el Golfo Pérsico
En paralelo, seis portacontenedores de MSC que habían quedado atrapados en el Golfo Pérsico al inicio del conflicto lograron salir del Estrecho de Ormuz.
Con estos movimientos, el número total de buques portacontenedores varados en la región se ha reducido a menos de 100 unidades, con una capacidad estimada de 270.000 TEU, frente a un pico previo de 430.000 TEU.
Mercado entra en fase de estabilización
El comportamiento reciente sugiere que el mercado de contenedores está entrando en una fase de estabilización tras el impacto inicial de la crisis en Ormuz. Sin embargo, la evolución de las tarifas y la disponibilidad de capacidad seguirá dependiendo de factores geopolíticos y operativos en la región.

