Panamá, 12 de agosto de 2026. La reducción del calado permitido en las esclusas neopanamax del Canal de Panamá está disminuyendo la capacidad efectiva de carga de los buques, una situación que ayuda a explicar los nuevos recargos anunciados por algunas líneas navieras, según un análisis publicado este 12 de agosto por Drewry Maritime Research.
La consultora señala que las navieras han comenzado a introducir cargos asociados al tránsito por Panamá sin ofrecer a sus clientes suficientes detalles sobre las razones que los justifican.
Como ejemplo, Drewry cita a CMA CGM, que anunció un “Panama Canal Adjustment Factor” de US$500 por TEU, aplicable desde el 10 de septiembre a las cargas procedentes del Lejano Oriente con destino a las costas Este y del Golfo de Estados Unidos que transiten por el Canal de Panamá.
El análisis se produce en momentos en que la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) ha establecido un calendario de restricciones de calado para las esclusas neopanamax con el objetivo de preservar los niveles de agua del lago Gatún ante la previsión de condiciones extremas asociadas a El Niño.
El calado máximo pasó de 49.5 pies el 3 de julio a 49 pies el 24 de julio y está previsto que disminuya a 48.5 pies el 15 de agosto, 48 pies el 26 de agosto y 47.5 pies desde el 3 de septiembre, frente al máximo estándar de 50 pies.
Menos calado, menor capacidad de carga
Drewry destaca una diferencia importante frente a la crisis hídrica de 2023-2024: la ACP ha señalado que las nuevas medidas no afectarán el número de tránsitos diarios.
Sin embargo, esto no significa que la capacidad de transporte de carga a través de la vía permanezca intacta.
Los portacontenedores representan alrededor del 60% de los tránsitos neopanamax mensuales y una reducción del calado máximo permitido implica que los buques pueden verse obligados a transportar menos carga, aunque continúen realizando el mismo número de tránsitos.
La restricción programada de 47.5 pies desde el 3 de septiembre supone una reducción del 5% respecto al calado estándar de 50 pies. Drewry advierte que la pérdida efectiva de capacidad en TEU dependerá de cada buque, del peso de la carga y de la distribución de la estiba.
“En otras palabras”, explica el análisis, el Canal no necesita reducir la cantidad de barcos que recibe para que disminuya el volumen de carga que puede transportar a través de la vía.
Mayores costos por TEU
Para las navieras, este escenario puede traducirse en una menor capacidad para aceptar carga, mayores costos por cada TEU efectivamente transportado y mayores riesgos operativos.
Bajo esas condiciones, Drewry considera que un recargo de $500 por TEU podría ser una forma razonable de recuperar parte de los costos adicionales asociados a las restricciones.
La crítica de la consultora se concentra, sin embargo, en la falta de transparencia de las líneas navieras al comunicar estos cargos.
Según Drewry, los clientes suelen recibir anuncios que simplemente informan de la entrada en vigor de un nuevo recargo, sin explicar qué condiciones cambiaron, qué costos adicionales representa o cómo se determinó el monto aplicado.
Para la firma británica, el problema trasciende al Canal de Panamá y refleja una situación más amplia dentro del transporte marítimo de contenedores.
Drewry sostiene que las navieras no tienen necesariamente que revelar toda su estructura de costos o su estrategia comercial, pero considera razonable que expliquen qué ha cambiado, cómo afecta sus costos y por qué se está introduciendo un determinado recargo.

