Canal de Panamá profundiza restricciones de calado ante riesgo de un fuerte El Niño

Panamá, 11 de agosto de 2026. Las señales de alerta sobre el impacto que podría tener un fuerte fenómeno de El Niño en el Canal de Panamá comienzan a materializarse. La vía interoceánica ha anunciado nuevas reducciones de calado, mientras expertos internacionales recomiendan a transportistas y navieras preparar desde ahora sus planes de contingencia.

El 5 de agosto, un día antes del Foro Panorama Marítimo y Logístico 2026, la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) comunicó nuevos ajustes en el calado máximo autorizado para los buques que utilizan las esclusas Neopanamax.

A partir del 26 de agosto, el calado se reducirá a 48 pies —14.63 metros— y desde el 3 de septiembre bajará nuevamente a 47.5 pies —14.48 metros— en agua dulce tropical. Esta última restricción permanecerá vigente hasta nuevo aviso.

La ACP explicó que, aunque la temporada lluviosa ya comenzó en Panamá, las condiciones de la cuenca hidrográfica y los efectos de El Niño requieren medidas adicionales para preservar el agua y mantener la seguridad, confiabilidad y sostenibilidad de las operaciones.

Por el momento, la capacidad de las esclusas Panamax y Neopanamax permanece estable y no se ha anunciado una reducción de los cupos de tránsito. Sin embargo, la Autoridad advirtió que las condiciones meteorológicas están cambiando con mayor rapidez de lo previsto, por lo que cualquier nueva decisión dependerá de la evolución de las lluvias, los aportes de agua a la cuenca y los niveles de los lagos.

Río Indio, una respuesta frente a la variabilidad climática

El 6 de agosto, durante el Foro Panorama Marítimo y Logístico 2026, la administradora designada del Canal de Panamá, Ilya Espino de Marotta, afirmó que la resiliencia climática constituye el principal desafío de la vía interoceánica.

“Si el Canal no es resiliente climáticamente, vamos a perder confiabilidad ante nuestros clientes”, advirtió durante su presentación.

Espino de Marotta explicó que el proyecto del lago de Río Indio es la primera gran respuesta estructural frente a este desafío. La iniciativa permitirá almacenar agua durante los meses de mayores precipitaciones para utilizarla posteriormente durante la estación seca.

La ejecutiva señaló que no basta con recibir abundantes lluvias si no existe capacidad para almacenarlas. Recordó que en 2016 las precipitaciones más intensas se concentraron durante octubre, noviembre y diciembre, cuando los lagos ya habían recogido gran parte del agua del año y fue necesario realizar vertidos.

También destacó la creciente frecuencia de los periodos secos. Después del fuerte fenómeno de El Niño de 1997, el Canal enfrentó condiciones adversas en 2015, nuevas restricciones de calado en 2019 y, posteriormente, la crisis hídrica de 2023, considerado el tercer año más seco de su historia.

Durante 2023, la ACP tuvo que reducir la oferta de 36 a 24 tránsitos diarios para garantizar tanto la operación de la vía como el suministro de agua para la población.

Para enfrentar esa crisis se implementaron medidas como el llenado cruzado de las esclusas, el uso intensivo de las tinas de ahorro de agua, la utilización de cámaras cortas y compuertas internas, así como el tránsito en tándem de embarcaciones pequeñas y grandes.

Estas acciones permiten optimizar cada esclusaje, considerando que el tránsito de un velero puede consumir prácticamente la misma cantidad de agua que el paso de un portacontenedores con capacidad para 14,000 TEU.

Las lluvias del 5 de agosto no cayeron en la cuenca

Espino de Marotta indicó que, ante las condiciones previstas para 2026, las medidas de conservación de agua comenzaron a aplicarse desde diciembre. Sin embargo, las lluvias no han permitido recuperar el lago Gatún al ritmo esperado.

“En un mes de agosto deberíamos estar recuperando el lago, no perdiendo volumen de agua. Sin embargo, eso no está sucediendo”, explicó.

La administradora designada agregó que las lluvias registradas el 5 de agosto, aunque fueron copiosas en otras regiones del país, no cayeron sobre la cuenca hidrográfica del Canal. En consecuencia, estas precipitaciones no contribuyeron a mejorar los niveles de los lagos que abastecen tanto la operación de la vía interoceánica como el consumo de agua de la población.

Esta situación evidencia que las lluvias registradas en el territorio panameño no necesariamente se traducen en una mayor disponibilidad de agua para el Canal. Lo determinante es que las precipitaciones se concentren sobre su cuenca hidrográfica.

Durante su intervención, Espino de Marotta también señaló que las proyecciones apuntan a un fenómeno de El Niño muy fuerte durante septiembre, octubre y noviembre, precisamente los meses en los que normalmente se concentran las mayores precipitaciones.

La ACP procurará no reducir el calado por debajo de 44 pies, aunque cualquier decisión dependerá del comportamiento de las lluvias durante los próximos meses.

Jensen recomienda preparar planes de contingencia

El analista marítimo y CEO de Vespucci Maritime, Lars Jensen, advirtió que la situación del Canal debe observarse dentro de un escenario más amplio de vulnerabilidad climática de las cadenas de suministro.

Jensen hizo referencia a los bajos niveles de agua del río Rin, donde la falta de lluvias amenaza con interrumpir el transporte comercial en uno de los principales corredores fluviales de Europa.

“Este desarrollo en el río Rin pone de manifiesto el riesgo potencial al que se enfrentan ahora los transportistas y las navieras en el Canal de Panamá, donde las perspectivas favorecen una temporada récord de El Niño a finales de año”, señaló Jensen.

Por esta razón, el especialista considera importante comenzar a preparar planes de contingencia, aunque finalmente las condiciones evolucionen de manera diferente y no sea necesario utilizarlos.

La advertencia coincide con las reducciones progresivas aplicadas por la ACP. El calado Neopanamax pasó inicialmente a 49.5 pies, posteriormente a 49 y 48.5 pies, y ahora se reducirá a 48 y 47.5 pies entre finales de agosto y principios de septiembre.

El comportamiento de las lluvias durante septiembre, octubre y noviembre será decisivo, ya que estos meses concentran normalmente una parte importante de las precipitaciones sobre la cuenca y determinarán las reservas de agua disponibles para enfrentar la próxima estación seca.

La combinación del anuncio oficial de la ACP, las declaraciones de Espino de Marotta y la advertencia de Jensen confirma que la resiliencia climática ya no representa únicamente un desafío de largo plazo. Se ha convertido en un factor inmediato para la planificación de las navieras, los transportistas y las cadenas de suministro que dependen del Canal de Panamá.

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