Panamá, 29 de mayo de 2026. Un nuevo estudio académico concluye que el Canal de Panamá es actualmente el punto de estrangulamiento más crítico para el comercio marítimo mundial y que su cierre tendría consecuencias económicas más severas que las derivadas de una interrupción del Canal de Suez.
La investigación, titulada The Fragility of the Global Trading System, fue elaborada por los economistas Stephan Maurer, de la UPF Barcelona School of Management y el Centre for Economic Performance (CEP); Luke Heath Milsom, de KU Leuven; y Ferdinand Rauch, de la Universidad de St. Gallen.
Los investigadores analizaron cinco escenarios hipotéticos que podrían alterar las rutas marítimas globales: el cierre del Canal de Panamá, el cierre del Canal de Suez, el cierre del Estrecho de Malaca, la apertura de un Canal de Kra en Tailandia y la apertura del Paso del Noroeste en el Ártico.
Utilizando un modelo gravitacional de comercio internacional y simulaciones de distancias marítimas entre puertos de todo el mundo, los autores determinaron que el cierre del Canal de Panamá provocaría una reducción de aproximadamente 2.9 % del comercio mundial, superando las pérdidas estimadas para el Canal de Suez (-2.5 %) y el Estrecho de Malaca (-1.7 %).
“Las preocupaciones sobre la resiliencia del sistema comercial global frente a interrupciones marítimas deberían concentrarse principalmente en los canales de Panamá y Suez”, concluyen los autores.
El estudio señala que, aunque alrededor del 6 % del comercio marítimo mundial transita por el Canal de Panamá, su función dentro de las cadenas logísticas internacionales lo convierte en una infraestructura estratégica de enorme relevancia para la conectividad global.
Panamá, el país más expuesto
La investigación identifica a Panamá como el país que sufriría el mayor impacto económico ante una interrupción total de la vía interoceánica.
Las simulaciones indican que un cierre del Canal reduciría el comercio panameño en aproximadamente 45 %, mientras que el Producto Interno Bruto (PIB) del país podría disminuir alrededor de 9 %.
Entre los países más afectados también figuran Perú, México, Colombia, República Dominicana, Jamaica, Haití, Venezuela, Estados Unidos y Canadá.
Los autores advierten que estas estimaciones reflejan impactos de corto plazo y no consideran posibles medidas de adaptación, como inversiones en infraestructura, cambios en las cadenas de suministro o nuevos patrones de comercio.
Riesgos crecientes para la vía interoceánica
El estudio destaca que el Canal de Panamá enfrenta riesgos derivados del cambio climático, particularmente por su dependencia del agua dulce necesaria para el funcionamiento de las esclusas.
Los investigadores citan como antecedente la crisis hídrica de 2023, cuando la Autoridad del Canal de Panamá se vio obligada a restringir el número de tránsitos diarios debido a la severa sequía provocada por el fenómeno de El Niño.
Asimismo, identifican otros riesgos potenciales, incluyendo desastres naturales, fallas mecánicas, accidentes de navegación, conflictos políticos, sabotajes o actos de terrorismo.
Impacto sobre la economía mundial
Más allá de la reducción del comercio global, el estudio estima que una interrupción del Canal de Panamá provocaría una caída cercana al 0.6 % del PIB mundial y una reducción aproximada del 0.2 % en el bienestar económico global.
Si bien los efectos agregados pueden parecer moderados, los autores subrayan que existen importantes diferencias entre países y regiones, siendo las economías de América, el Caribe y la costa pacífica las más vulnerables.
La investigación concluye que garantizar la resiliencia operativa del Canal de Panamá será fundamental para la estabilidad futura del comercio marítimo internacional y para la seguridad de las cadenas globales de suministro.

