Panamá, 28 de noviembre de 2025. El escenario del transporte marítimo mundial se prepara para un 2026 marcado por el exceso de capacidad, una tendencia que ya se deja sentir en las principales rutas entre el Extremo Oriente y Estados Unidos. El Xeneta Ocean Outlook 2026, publicado en octubre, advierte que el desajuste entre oferta y demanda será el gran desafío del próximo año: mientras la demanda de contenedores crecerá un 3 %, la flota lo hará un 3,6 %.
Esto deja a las navieras frente a un dilema estratégico: ¿gestionar capacidad para sostener tarifas o mantener altos niveles de oferta para ganar cuota de mercado? Lo evidente hasta ahora es que la respuesta no será uniforme. Las tácticas están divergiendo según la ruta… y, sobre todo, según la costa estadounidense de destino.
Costa Este Vs Costa Oeste de los Estados Unidos
En la ruta Extremo Oriente–Costa Este de los Estados Unidos, las navieras han optado por una estrategia abiertamente expansiva. La capacidad semanal ofrecida ha aumentado un 35 % interanual, con un promedio móvil de 183.000 TEU, a pesar de que la demanda cayó un 9 % en septiembre.
La estrategia apunta claramente a ganar cuota de mercado, incluso sacrificando rentabilidad en el corto plazo, según Xeneta.
En la Costa Oeste, las navieras también han mantenido un ofrecimiento de capacidad relativamente elevado, aunque con un enfoque menos explosivo que en la costa oriental.
En noviembre, la capacidad ascendió a 324.000 TEU, apenas un 2 % menos que hace un año, pero en un contexto donde la demanda cayó un 9 % en agosto y septiembre.
Este desajuste ha llevado a:
- Tarifas al contado un 55 % más bajas interanualmente
- Una caída adicional del 32 % desde el 1 de noviembre
La similitud en los efectos —tarifas desplomadas en ambas costas— contrasta con la diferencia en su origen; mientras la costa este aumenta su capacidad, en la oeste la ligera caída es insuficiente para compensar su mayor exposición a China.
Una división estratégica marcada por geopolítica y origen de la carga
La brecha entre ambas costas tiene una explicación clave: la Costa Oeste depende de China el doble que la Costa Este.
- 51 % de las importaciones en contenedores de la Costa Oeste provienen de China
- Solo 24 % en la Costa Este
La Costa Este recibe más carga desde otras economías del Lejano Oriente, lo que la hace menos vulnerable a tensiones geopolíticas entre los Estados Unidos y China. Esta mayor diversificación podría estar sosteniendo un nivel de demanda relativamente más estable, justificando la agresividad de las navieras.
En cambio, la Costa Oeste enfrenta un panorama más volátil: cualquier deterioro en la relación Washington–Pekín afecta directamente a su volumen de carga, limitando el margen para crecer en capacidad sin hundir aún más las tarifas.

