Panamá, 9 de febrero de 2025. El próximo 8 de abril cerrará la primera fase del proceso de precalificación de las empresas interesadas en desarrollar el corredor energético entre el Atlántico y el Pacífico, iniciativa impulsada por la Autoridad del Canal de Panamá (ACP). El proceso completo tendría una duración aproximada de 10 meses y, de cumplirse el cronograma previsto, podría concluir hacia finales del presente año.
El proceso para adjudicar la concesión de este ambicioso proyecto de infraestructura —un corredor energético que atravesará el istmo y permitirá transportar hasta 2.5 millones de barriles diarios de gas licuado entre ambas costas del país— se divide en tres fases, siendo la primera la precalificación. Posteriormente se desarrollará la etapa de interacción y diálogo, en la que se discutirá el modelo contractual con las empresas precalificadas. Finalmente, se abrirá la fase de presentación de ofertas vinculantes y adjudicación al proponente que ofrezca el mayor valor para el Canal.
El proyecto contempla la construcción de un ducto de aproximadamente 76 kilómetros que conectará terminales marítimas en el Atlántico y el Pacífico. A través de esta infraestructura se movilizarán productos energéticos como propano, butano y etano, mediante buques de gran capacidad en ambos extremos.
Diversificación estratégica
La iniciativa forma parte de la estrategia de la ACP para diversificar ingresos y fortalecer las actividades complementarias del Canal. Según el documento oficial del proceso de licitación, el proyecto busca responder al crecimiento de la demanda internacional de productos energéticos y reforzar la competitividad logística de Panamá como hub regional.
Además del ducto, el desarrollo incluirá instalaciones de bombeo, sistemas de seguridad industrial, infraestructura operativa y, eventualmente, generación eléctrica asociada. La ACP anticipa que los activos fijos construidos pasarán a ser de su propiedad.
Desarrollo por fases
El proyecto se ejecutará en tres etapas principales:
- Definición del proyecto: estudios de ingeniería, evaluación ambiental y estructuración financiera hasta alcanzar la decisión final de inversión.
- Construcción y puesta en marcha: ingeniería detallada, contratación EPC y ejecución de las obras.
- Operación y mantenimiento: gestión comercial y operativa del corredor durante el plazo de la concesión.
El modelo contempla financiamiento sin recurso y exige experiencia previa en la operación de instalaciones comparables.
Impacto económico
De concretarse, el corredor energético posicionaría a Panamá no solo como eje marítimo global, sino también como plataforma estratégica para el comercio energético internacional. El proyecto podría atraer inversión extranjera significativa y generar nuevas fuentes de ingresos para la ACP a largo plazo.

