Panamá, 16 de enero de 2025. Este 17 de enero entra en vigor el Acuerdo relativo a la Diversidad Biológica Marina de las Zonas Situadas Fuera de la Jurisdicción Nacional (BBNJ), siendo el primer tratado mundial destinado a proteger la vida marina en aguas internacionales. El instrumento establecerá normas jurídicamente vinculantes para el uso y la gestión sostenibles de los recursos marinos en la alta mar.
Adoptado en junio de 2023 tras décadas de negociaciones, el acuerdo —formalmente denominado Acuerdo en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar relativo a la Conservación y el Uso Sostenible de la Diversidad Biológica Marina de las Zonas Situadas Fuera de la Jurisdicción Nacional— tiene como objetivo garantizar la conservación de la biodiversidad marina y el reparto justo y equitativo de los beneficios derivados de su uso. Hasta la fecha, más de 80 países han ratificado el tratado.
El Acuerdo BBNJ aborda cuatro pilares fundamentales:
- la gestión de los recursos genéticos marinos, incluido el reparto equitativo de beneficios;
- la adopción de medidas de gestión basadas en áreas, como las áreas marinas protegidas;
- la evaluación del impacto ambiental de las actividades humanas en alta mar; y
- la creación de capacidad y la transferencia de tecnología marina.
El Secretario General de la Organización Marítima Internacional (OMI), Arsenio Domínguez, acogió con satisfacción la entrada en vigor del acuerdo y subrayó que “el mundo ha demostrado que los países pueden unirse en torno a una visión común y crear un marco para gestionar los océanos de forma sostenible, garantizando al mismo tiempo que sus beneficios se repartan de manera equitativa entre toda la humanidad”. Asimismo, destacó la disposición de la OMI a apoyar la implementación del acuerdo dentro de su ámbito de competencia.
Transporte marítimo y protección del medio marino
El transporte marítimo internacional ya opera bajo estrictas normas ambientales y de seguridad, aplicables durante toda la travesía de los buques. En este contexto, la OMI ha desarrollado más de 50 instrumentos jurídicamente vinculantes que contribuyen al uso sostenible de los océanos, aplicados mediante sistemas de control de los Estados de abanderamiento, ribereños y rectores de puertos.
Entre los convenios que contribuyen a la protección de la biodiversidad marina en aguas fuera de la jurisdicción nacional se encuentran el Convenio MARPOL, el Convenio sobre la gestión del agua de lastre, destinado a prevenir la propagación de especies invasoras, y el Convenio y Protocolo de Londres, que regulan el vertimiento de desechos en el mar. Además, la OMI trabaja actualmente en un nuevo marco jurídicamente vinculante para abordar las incrustaciones biológicas en los buques.

